CAMERA OBSCURA: AMY HALPERN IN MEMORIAM
EN LÍNEA
Camera Obscura es un programa online que nació en el 2020 como respuesta a la situación mundial, y cuyo formato emulaba al del célebre Screening Room conducido por Robert Gardner, quien desde la televisión pública estadounidense convocó a las figuras más brillantes del cine experimental para hablar de su obra y mostrar piezas seleccionadas. Recuperamos Camera Obscura con el afán de homenajear a una cineasta que ha dejado una huella indeleble en la historia del festival y en nuestras vidas: Amy Halpern, tristemente fallecida en agosto de 2022. Su cine, de indudable sensibilidad, sutileza e inteligencia, nos conduce por misteriosos territorios donde confluye el simbolismo, la sinestesia, lo sensorial y particulares puestas en escena en donde lo poético y lo político confluyen. Halpern, que participó desde Los Angeles en Camera Obscura ese 2020, nos visitó en 2022 trayéndonos dos catárticas sesiones y una master class. En esta ocasión recuperamos la entrevista que le hicimos en A Coruña, en torno a su obra maestra Falling Lessons, así como materiales de las presentaciones y coloquios y de su master class en torno al uso del sonido en su cine. Además, entrevistamos a su compañero y colaborador, el cineasta David Lebrun, incansable valedor de su legado, y a Mark Toscano, encargado de la preservación de la obra de Halpern. El programa incluirá, como colofón, una de sus películas. Un homenaje a una cineasta aún no lo suficientemente reivindicada, uno de esos casos en los que la calidad artística se funde con la calidad humana, en sintonía con el espíritu que quiere defender el festival.
Fotos: María Meseguer
Hace 10 ediciones que encontré mi casa en el (S8): la casa de los cineastas periféricos. Empecé a trabajar en este festival por mi amor al cine; me quedé, por amor a lo que en él sucede a nivel humano: La Mostra es un evento que reúne seres muy especiales, de todas partes del mundo, tanto artistas como público. Personas que son como niños curiosos, dulces alienígenas que pasan la mayor parte de su vida sintiéndose fuera de lugar, y llegan a A Coruña con sed de conexión humana para compartir lo que sus sensibilidades necesitan intercambiar y, en el acto, sanarse.
Cuando Amy llegó a la edición de 2022, todos en el equipo sentimos una fuerte e inmediata conexión con ella. Hay personas que, nada más conocerlas activan algo en tu interior que nunca más se apagará. Así era Amy, un fogonazo de luz. Ver su «Falling Lessons», incomprendida en su estreno estadounidense en el 92, ver lo que significó para ella presentarla ante el público del (S8) y su aclamadísima recepción evidenció que habíamos hecho posible un acto de justicia largamente esperado. Algo grande y mágico. Una catarsis colectiva muy poderosa.
Cuando aquella sesión terminó y todas las personas presentes en la sala querían, darle las gracias por la generosidad de esa obra maestra. Amy estaba abrumada. Recorrió ese camino de muestras de cariño, hasta llegar al fondo de la sala, junto a mí. Le dije que su película era un bálsamo, que nos había curado a todos. Ella lloró en mis brazos y murmuró “Ahora ya puedo morir feliz.”
Por eso, cuando ella falleció solo dos meses después, me sentí impelida a juntar todas las imágenes que atestiguan lo que aquí sucedió para compartirlo con los cientos (si no miles) de personas en todo el mundo que conocieron e, instantáneamente, quisieron a Amy. Este es otro acto de justicia: esta vez, personal. Mi agradecimiento por haberme traspasado en aquel abrazo una valentía y generosidad que cambiaron mi vida.
Nela Fraga
