JEANNE LIOTTA

PROGRAMA 2

Domus | Sábado 6 de junio | 19:30 | Entrada libre a todas las sedes hasta completar aforo. No será posible acceder a las salas una vez empezada la proyección.

Moonplay (after Marie)
Jeanne Liotta | 2015 | Estados Unidos | Digital | 1 min

La totalidad de un eclipse lunar visto desde mi azotea en Nueva York el 27 de septiembre de 2015. Igual que en la sección «Moonplay» del precioso film de Marie Menken Notebook (1963), aunque esta película mía pueda resultar demasiado pequeña u obvia como para mencionarla siquiera, es también una de mis hijas favoritas. 

(Jeanne Liotta)

Loretta
Jeanne Liotta | 2003 | Estados Unidos | 16 mm | 4 min

Un rayograma abstracto en movimiento en forma de mujer o de aria. Que vive en un tiempo sentido como de gran dramatismo, que se disuelve en el infinito. Una manifestación dialéctica de fenómenos que se encuentran en estado de cambio, como cualquier otra película. 

(Jeanne Liotta)

«Me encanta lo que me deslumbra y que después acentúa la oscuridad que hay en mi interior». 

(René Char)

Blue Moon
Jeanne Liotta | 1988 | Estados Unidos | Super 8 a 16 mm | 3 min

Trauma lunar errático, erótico y arrítmico. Fuertes texturas poéticas de experiencia psicosexual femenina, que alteran la superficie de la película mediante un borrado y rayado selectivos y un desasosegante y potente trabajo de edición. Este fue el primerísimo film que hice para el Filmers Almanac de Owen O’Toole, proyecto colaborativo internacional inspirado a partes iguales en el ciclo de películas Magellan, de Hollis Frampton, y en la escena underground de la música de casete. A cada una de las personas colaboradoras se les solicitó, como principio organizativo, que escogieran una fecha concreta del calendario; idealmente, el proyecto estaría concluido al llegarse a las 365 películas. Yo elegí la fecha del 30 de mayo de 1988, que fue la noche de la luna azul, e incluí imágenes tanto diarias como emblemáticas que reflejasen mis obsesiones de entonces y las fluctuaciones de mi vida privada. Estaré siempre en deuda con Carolee Schneeman, cuya vida y obra despejaron el espacio necesario para que yo abordase las mías.

(Jeanne Liotta)

Muktikara
Jeanne Liotta | 1999 | Estados Unidos | 16 mm | 12 min

El título, tomado del sánscrito, en el que significa «una mirada tierna trae la liberación», también es el nombre de la particular masa de agua que constituye el tema de las imágenes del filme. El paisaje exterior como paisaje interior, presente no de manera inerte, sino apuntando a una percepción activa; un ver y un ver en el seno de algo. 

(Jeanne Liotta)

«Como si mi ojo aún estuviera creciendo» 

(Gerard Manley Hopkins)

Observando El Cielo
Jeanne Liotta | 2007 | Estados Unidos | 16 mm | 17 min

Siete años de grabaciones de  campo celestes tomadas del caos del cosmos y registradas en película de 16 mm desde varias ubicaciones, sobre este trípode giratorio que es la Tierra. La presente obra no es ni metáfora ni símbolo, sino un sentimiento con respecto a un hecho en medio de la percepción, a través del cual transcurre el tiempo. Un conjunto de grabaciones de radio VLF natural de la magnetosfera en acción permite que el universo hable por sí mismo. 

Eclipse
Jeanne Liotta | 2006 | Estados Unidos | 16 mm | 3 min

El acontecimiento que supuso el eclipse lunar de noviembre de 2003 se observa, se documenta y se traduce por el medio sensible a la luz que es la película Kodachrome. En el s. IV a. e. c., Aristóteles fundó el Liceo, escuela para el estudio de todos los fenómenos naturales, ejercido sin la ayuda de las matemáticas, que se consideraban demasiado perfectas como para ser aplicadas a esta imperfecta esfera terrestre. A ojo y a mano, pues, con aquel espíritu. 

(Jeanne Liotta)

Affect Theory
Jeanne Liotta | 2013 | Estados Unidos | Performance con dos proyectores de 16 mm | 10 min 

Un complejo estribillo para dos proyecciones en 16 mm en posiciones planetarias y satelitales, con variaciones de Cole Porter. 

(Jeanne Liotta)

JEANNE LIOTTA

DESCUBRIENDO EL UNIVERSO

¿Cómo se debió de sentir en su día Galileo Galilei cuando perfeccionó el telescopio y fue capaz de observar los cuerpos celestes? Cuatro siglos después, todo el conocimiento científico acumulado no anula la sensación sobrecogedora que puede dar la contemplación directa de las estrellas, lo que nos invade cuando descubrimos el mundo experimentándolo directamente. Así lo expresa Jeanne Liotta: «El descubrimiento sucede todo el tiempo y puede ser personal. Si yo descubro algo por mí misma…, sigue pareciéndome un auténtico descubrimiento». Y es así como su cine, sea cual sea el tema que aborde, parte de una observación atenta y prolongada de su objeto de estudio, que luego se materializa en películas que realmente activan esa sensación de descubrimiento en quien las ve. 

Jeanne Liotta, neoyorquina, estudió teatro y se sumergió a fondo en la escena creativa del Nueva York de los 80, en la que la colaboración, el «hazlo tú misma» y la posibilidad de expresarse en cualquier forma o lenguaje artísticos eran algo fluido y abierto. Liotta tocó la batería en una banda, fue modelo de dibujo al natural, trabajó en compañías teatrales como Gargoyle Mechanique y The Alchemical Theatre Company y se sumergió también en la fotografía. De aquí fue llegando poco a poco al cine, hasta completar su primera película, Blue Moon (1988), que podremos ver en este programa. Y, si bien han pasado años desde entonces, en los que Liotta ha construido una extensa y prolífica carrera artística y también educativa, prevalece ese espíritu de libertad formal que la lleva a trabajar en instalaciones, performances, collages y todo tipo de obras, sin límites. Aunque las películas y performances que veremos en este programa se centran más —pero no solo— en el lado «científico» de su obra (que también abarca investigaciones como Climate Fictions (14) [2017-18], en torno a una visión distópica del futuro climático de la Tierra), es importante señalar que esta no es la única forma que han tomado sus intereses y su observación de lo que la rodea, que también se ha movido por registros más documentales o etnográficos en obras como Crosswalk (2010), o ha partido de la poesía, como es el caso de películas como Dark Enough (2011). 

Transmitir un descubrimiento no pasa necesariamente por filmarlo. Eso es lo que aborda Liotta en Path of Totality (2017), performance que inaugura este año la Mostra y que se centra en recrear la sensación de un eclipse en una sala de cine sin usar ninguna imagen fotográfica. El haz de luz del proyector, intervenido de distintas maneras, es lo que nos conduce a la experiencia, y a la toma de consciencia de nuestra pequeñez ante la inmensidad del cosmos y de sus sucesos, que sacuden la Tierra. 

Conectando con Path of Totality y con el tema de esta edición (los eclipses), la segunda sesión se abre con una pequeña película, casi un haiku (forma poética de la que Liotta ha bebido en otros de sus filmes), titulada Moonplay (after Marie) (2015). Después de empezar con la Luna, bajamos a la Tierra, para intentar elucidar los efectos de los astros sobre el planeta y sobre quienes lo habitan. Primero intuimos una forma humana en Loretta (2003).  Realizada con la técnica del rayograma, la película casi se puede ver como una intensa luz solar amarilla que nos invade, y en la que se interpone la silueta oscura de un cuerpo de una mujer, evocando así de nuevo un eclipse. El cuerpo se materializa en Blue Moon (1988), film que pareciera casi un conjuro. La película fue hecha en un día de «luna azul», que es un fenómeno astronómico poco común: es cuando hay una segunda luna llena dentro de un mismo mes del calendario. Una mujer bajo el influjo de esa luna protagoniza esta película fragmentaria, íntima, en cierto sentido «lunática», en la que vemos y oímos el agua y su flujo, también movidos por fenómenos interplanetarios. A continuación, en Muktikara (1999) observamos una gran masa de agua, un lago. En el lago se reflejan el cielo, las nubes; en el agua relumbra la luz de los astros. En determinado momento, lo que está arriba y lo que está abajo se confunden; el punto de referencia ya no lo dicta la Tierra, sino que esta se inserta en el orden relativo del universo. Solo la gravedad nos indica ese «arriba y abajo», pero realmente estamos sobre una esfera que flota en el espacio. La siguiente película va despegando su mirada de la Tierra para dirigirla a la inmensidad. Observando El Cielo (2007), ya un clásico de la historia del cine experimental, precisamente surge del sentimiento sobrecogedor que invadió a Liotta al contemplar el movimiento del cielo en una noche en el campo. Y son esos time lapses ultraterrenales del film los que nos confrontan con el movimiento del sistema solar. Un fenómeno que es bien conocido, pero cuya visión emociona y estremece como si lo pensáramos por primera vez. El observatorio representa aquí la mirada científica, idea que Liotta recoge también en Eclipse (2006), solo que evocando a esos «filósofos de la naturaleza» que en los tiempos previos a la fotografía registraban sus descubrimientos dibujando y escribiendo. En este caso, lo que Liotta recolecta del eclipse de 2003 es inscrito en película, en lo que es también una investigación sobre una brecha en la historia de la astronomía: la que hay entre el tiempo en el que estaba dominada por la geometría y el cálculo, y la era posterior de la observación empírica. Finaliza este programa, que también es parte de la clausura del festival, con la performance Affect Theory (2013), una doble proyección que se ocupa de las posiciones de los planetas a base de metraje encontrado de películas educativas. Una última mirada al universo, en la que la divulgación se convierte en encantamiento. El éxtasis del descubrimiento a nuestro alcance gracias al arte y, más concretamente, gracias al trabajo de Jeanne Liotta.

Elena Duque