SINAIS 3
Cantones Cine | Viernes 5 de junio | 17:00 | Entrada libre a todas las sedes hasta completar aforo. No será posible acceder a las salas una vez empezada la proyección.
Cascada
Raffaella Rosset | 2025 | España | Performance en 16 mm | 2 min
Con suerte, se pueden ver arcoíris al pie de una cascada. Un río que cae libremente proyecta sus propias imágenes.
Hifas
Colectivo Avis Lumbre | 2025 | España | 16 mm | 4 min
Una apertura en la matriz, un círculo que se abre, múltiples visiones afectadas por un mismo campo, por un color. Un espacio intermedio, un lenguaje primitivo anterior a los nombres. Dar a cada naturaleza de ser de objeto una forma de filmarla; estados de lo vivo en su cualidad trascendente. Una coreografía orgánica y mecánica, conexión cielo-tierra, subvertir el arriba y el abajo. En el color, un mensaje.
Las hHifas son los pequeños filamentos que componen el micelio, la parte vegetal de los hongos. Estas forman redes, producen impulsos eléctricos y crean patrones, que son el lenguaje con el que se comunican los hongos entre sí. La estructura de la película parte de este lenguaje primitivo, combinando una base matemática, numerológica y estructural con la soltura de la improvisación. Esta posibilidad de una comunicación no verbal se convirtió en un juego de movimientos y una conexión con un impulso más energético, de presencia, observación, escucha y acompasamiento de ritmos para una visión común.
Carta #10
Helena Estrela | 2026 | Portugal | 16 mm a digital | 3 min
Carta de cumpleaños para un hechizo de amistad, conjurado a la luz de la luna.
Autodefinidos
Lucía del Valle Ramírez | 2025 | España | Super 8 a digital | 3 min
Sur, onda, orar, ver, agarrar y luego comprar. Ras. En la unión del río Mira con el océano Atlántico. Sol, mosca, so. Empieza como un juego, usando a modo de guion las palabras que van apareciendo en el cuaderno de autodefinidos durante el verano. Luego se abre. Aparecen una mosca, un atardecer en Oia que ya fue, el paisaje de un cuadro que tengo detrás. Un retrato de cuando me muevo y del acto de señalar el sur.
Aroma
Pablo Arenas | 2025 | España | 16 mm | 10 min
Un diálogo distante entre dos figuras. El aire está cambiando; algo está a punto de suceder. Es invisible, pero hay un olor. Y se puede percibir en todas las superficies…
Kuñataĩ
Luis Lechosa | 2026 | España | Super 8 | 6 min
De la mano tornada a otro paso, corta un ruido blanco ahora redil.
Que su suave canto no llega al paisaje. Kuñataĩ.
Bang Bang Stefi!
Colectivo Super8eres (Natalia Lucía, Elena Maravillas, Meritxell Blanco, Antonia Cohen, Anna Molineros y Ramona Fernández) | 2025 | España | Super 8 a digital | 7 min
Bang Bang Stefi! es una película experimental en formato Super 8 que nos invita a emprender un viaje onírico donde realidad y ficción se disuelven. Barcelona y el desierto devienen paisajes intercambiables; figuras como un león, une niñe y unas luchadoras atraviesan un mundo de pasión, gestos intuitivos y símbolos visuales que se entremezclan entre el sueño y la memoria. La película parte de la voluntad de reinterpretar el género del western desde una mirada feminista, simbólica y experimental.
UNTIL WE MEET AGAIN
FLESH.WEBM | 2026 | España | Digital | 6 min
En el año 1980 la Goombay Dance Band lanza su versión de la canción hawaiana Aloha-Oe, Until We Meet Again. En 1989 Corea del Norte celebró el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes con un coste total de 4,5 billones de dólares. El país se llenó de luces con patrones florales y caras estériles al compás de una temprana agrupación musical de Pochonbo cantando un cover de Brother Louie para mostrar una imagen de cierto acercamiento y entendimiento con respecto a Occidente, pero con un resultado de alienación total. Ahí acabaron los felices años de luces, hombreras y colores. A partir de 1991 comienza el periodo de gran hambruna y completa desestabilización conocido como la «marcha del sufrimiento». Lejos queda ya el presentar a Pionyang como una ciudad de luz que nunca duerme, enmarcada por patrones horteras que son encapsulados en escenarios alejados de la realidad. En 1995 (uno de los peores años de la hambruna) se realizó una serie de grabaciones en las que aparecían mostrando a las bailadoras de la agrupación de música ligera y danza Wangjaesan mostrando coreografías exageradas y sensualidad encubierta, mientras el régimen, ajeno a la crisis, organizaba lujosos eventos para Kim Jong-il. Todo este despliegue era una fachada: una fantasía estética que ocultaba la dura realidad del país y un futuro inexistente. Todo eso va a quedar recubierto por las bellas imágenes de ensueño presentes en los escenarios.
Desayuno con Lara
Claudia de la Iglesia | 2025 | España | 16 mm | 4 min
Retrato en 16 mm de Lara durante un desayuno en su habitación. A partir de un audio de WhatsApp que ella me envió, la película traduce sus palabras en materia: acuarelas pintadas directamente sobre el celuloide que encarnan lo que sentimos. Un gesto de acompañamiento mutuo, donde la imagen intenta retener ese instante en el que dos personas coinciden atravesando lo mismo.
El camino a casa
Ceci Romero | 2024 | España | Super 8 | 3 min
Ensayo poético sobre la idea de volver a vivir en el campo. Filmado en Super 8 y a través del montaje en cámara presta especial atención a lo mínimo, que a menudo pasa desapercibido, y trata de hacer la vuelta a casa más amable. MedianteA través de la animación y el texto se plantean preguntas sobre lo que significa ser humano y habitar lo natural; la ciudad tiende a acabar con los animales que somos.
El tuerto es el rey
Jorge Domingo | 2025 | España | 16 mm | 3 min
Una película tuerta en la que lo latente tiene el mismo valor que lo explícito. Lo visible que lo invisible, lo concreto que lo hueco, lo mostrado que lo escondido. Una película con un ojo en cada percepción, que se sirve de ademanes narrativos como disparadores para la imaginación. En el país de los ciegos, el tuerto es el rey.
OAO
Rocío Mesa | 2026 | España | 16 mm a digital | 24 min
OAO es una ópera cinematográfica en la que la mezzosoprano Anna Wallace explora el trauma intergeneracional, creando un hechizo para renacer a través del medio fílmico.
SINAIS
EL VISOR DE LA MENTE
Si hay algo que hace que el arte sea emocionante es su capacidad para traducir la visión del mundo de quienes lo practican. La palabra latina imago significa «imagen, retrato, sombra, fantasma», y de ella viene imaginación, que nos sugiere la idea de «formarse una imagen mental». La mente es un dominio cerrado, privado, pero el cine facilita que esas imágenes mentales puedan salir al mundo y, por tanto, a la contemplación comunitaria. Del haz de luz del proyector emergen esas sombras, esos fantasmas, la imago mental. Y es en el cine experimental donde realmente se les puede dar rienda suelta: al librarnos de las constricciones narrativas y de cualquier regla predeterminada, es el medium perfecto para esta tarea.
La sección Sinais ofrece cada año una pantalla que funciona como visor de la mente de todos esos seres imaginantes de España, Galicia y Portugal a los que convocamos. Cada una de las tres sesiones que proponemos invita a un viaje diferente.
El programa 1 está compuesto de una serie de películas que trazan una visión y una cartografía privadas de varias ciudades, en todos los casos miradas por personas que no son originarias de ellas. Quien viene de afuera trae un bagaje personal y cultural que hace que su mirada se pose sobre detalles no connotados, nuevos a sus ojos. Béal, de Juana Robles (quien fue beneficiaria de la última edición de BAICC), nos enseña diversos rincones de un barrio de Toronto cuyas imágenes son teñidas por los (duros) testimonios de vida de quienes lo han ido habitando. Claudia Claremi hace en Banana Plant una delicada analogía entre esa planta y una pareja de migrantes caribeños en Norteamérica: esa clase de trasplantes siempre viene con unas condiciones especiales. Esperanza Collado, en su caso, nos lleva a Taiwán en Formosa’s Paradox; hay un punto de extrañeza y ensoñación en las imágenes y sonidos que Collado nos ofrece de ese país que sugiere esa mirada curiosa, ajena, que casa con la paradójica situación a la que hace alusión el título: la de un Estado independiente no reconocido de manera unánime. Por su parte, tocant la llum, de Valentina Alvarado Matos, redobla la extrañeza encantada permitiendo que nos adentremos en una comunidad india en Cataluña. Alvarado Matos, migrante en territorio catalán, observa de un modo particular a unas personas con las que comparte condición, pero de una cultura diametralmente opuesta. Mirar y aprovechar nos muestra la forma de buscar su sitio en El Cabanyal, en Valencia, de dos personas venidas de Cuba: Orisel Castro y York Neudel. La recolección de objetos en el Rastro nos invita a pensar qué se aprovecha y qué se desecha también en relación con el propio cine. Finalmente, el ecuatoriano Francisco Burneo hace en Vereda una suerte de estudio formal y geométrico de la arquitectura de Madrid. En esa figura de piezas que encajan que nos presenta, en un momento dado hay cabida para el ser humano. Los hogares no son las casas, sino las personas.
Si el programa 1 nos lleva por las ideas y sensaciones proyectadas en distintas ciudades por gente de fuera, el programa 2 nos presenta lugares, espacios, cuyas imágenes laten delatando la existencia de otras capas subyacentes, bien sea legendarias, históricas o incluso procesuales. Constant, Co-present, de Nicole Remy, nos remite a esto último: árboles de distintos puntos geográficos filmados con un método preciso que nos conduce a la presencia intensa que invoca el acto de filmar, a su concentración y a la conexión con lo que se ve a través de la cámara. En Rachar en dous Area Erina también echa mano del paisaje, que, mediante la figura de una mujer vestida de blanco a veces y otras de negro, parece simbolizar las dos polaridades del alma. El procedimiento animado de Erina refuerza esa idea de los impulsos contradictorios y los sentimientos divididos irreconciliables pero en convivencia. Entrando en ese mundo simbólico, Tiago Almança nos ofrece un registro sensorial y abstracto de un ritual de un pueblo de Castilla-La Mancha. Sin embargo, Una dança non sancta no parece tanto un evento folklórico filmado como el propio origen del rito, las propias fuerzas sobrenaturales danzando ante nuestros ojos. En esa búsqueda de lo oculto, Catalina Giordano nos muestra en Luz ígnea las huellas invisibles de la abadesa alemana Hildegard von Bingen en las ruinas del lugar que en otro tiempo habitó. Nos sumergimos ya del todo en ese dominio entre el mundo de los vivos y el de los muertos mediante la experimentación fotoquímica en la segunda parte. En ese sentido, el agua disuelve su imagen, el paisaje desaparece, de Delfina Vázquez, aprovecha esa cualidad de estar entre dos mundos que tiene la película deteriorada por el paso del tiempo. Las imágenes viradas a magenta se van inundando de la «lluvia» de las rayas y arañazos de la emulsión en una sensible metáfora. En el caso de Mirar el agua, de Cristina Souto Pita, nos adentramos en las aguas de un embalse y en sus paradojas: desde la belleza de los momentos de baño y placer hasta lo que ha hecho falta para que ese lugar exista, que es la violencia sumergida bajo la superficie cristalina y apacible. Esa silenciosa carga del paisaje emerge también en A Pena, de Iria Silvosa. Los megalitos, su función ritual y mágica, la cualidad inmutable de la piedra y cómo encapsulan en sí el tiempo y la memoria propios de aquellos a los que solo conoceremos por su imagen y a los que solo es posible imaginar. Haciéndonos ver también más de lo evidente, Blanca García nos lleva en dashed in here, seeing you green por su imagen mental de un fragmento de Las olas, de Virginia Woolf, construido a través de la luz, las sombras, los reflejos, las texturas y las formas de las cosas mínimas que la rodean. En ese acto de ver con cuidado lo aparentemente intrascendente está asimismo Poco a poco, de Álvaro Feldman. Un registro diarístico de momentos, algunos cotidianos, otros excepcionales, que lleva en sí una carga emocional palpable, e incluso cierta melancolía de lo efímero. En esas miradas cotidianas está también lo que cada persona ve por su ventana. En Li’s Fenster, de Antonio Trullén, se aprecia cómo lo inamovible se mueve, y cómo el paso del tiempo lo denotan los cambios de una vista que siempre es la misma y nunca lo es. Si Li’s Fenster mira hacia fuera de una casa, Destellos, de Emiliano Reyes, es un registro alucinado de lo que pasa en ella. A través de un intrincado proceso de filmación cuadro a cuadro de zonas de luz y sombra, la casa de Reyes parece tener vida propia, una vida que comparte con la de la familia que la habita, para la que también hay un espacio.
Después de este programa 2, que trata de mirar más allá de lo evidente, de las capas que hay detrás de cada imagen, en el programa 3 nos movemos hacia la ensoñación que colorea de manera directa lo que se filma, bien sea mediante puestas en escena, dispositivos o fabulaciones varias. Abre la sesión Cascada, de Raffaella Rosset, con el baño de color de la luz descompuesta (en directo) en todo su espectro cromático. El comienzo «mayadereniano» de Hifas, del colectivo Avis Lumbre, es el pistoletazo de un juego de creación colectiva en el que el medio de comunicación entre sus participantes parecen ser los reflejos luminosos y la intuición. La comunicación con un destinatario concreto es, asimismo, el motor de Carta #10, de Helena Estrela, que funciona también como cuaderno de apuntes mínimos y como aproximación imaginativa y lúdica a las posibilidades de la combinatoria de imágenes y sonidos. Autodefinidos, de Lucía del Valle Ramírez, es otra obra que lleva en sí el tono enigmático de ser un lenguaje en clave compartido con una persona afín, expresado con el juego de las respuestas visuales al acertijo del autodefinido. Aroma, de Pablo Arenas, plantea una ficción abstracta y mínima a través de la interacción de dos figuras, y de la sinestesia subyacente en sus imágenes, evocadoras del tacto y el olfato. Kuñataĩ, de Luis Lechosa, plantea por su parte, cómo domar un caballo, pero ese gesto amansador parece ser más bien el de convertirlo, primero por medio del cine y luego de la pintura, en representación. Bang Bang Stefi!, del colectivo Super8eres (compuesto por Natalia Lucía, Elena Maravillas, Meritxell Blanco, Antonia Cohen, Anna Molineros y Ramona Fernández) establece también un diálogo de ida y vuelta con el cine de ficción, en este caso con las películas del oeste: ¿cómo transformar lo cotidiano en western, cómo tornar el género cinematográfico de la masculinidad en una película feminista? Esa idea de representación recorre también el último trabajo de FLESH.WEBM, UNTIL WE MEET AGAIN, hecho con metraje encontrado de Corea del Norte. Performar el brillo y la fantasía en medio del mayor caos social convierte a esta película en una crítica que vuelve, asimismo, su mirada a nuestra sociedad capitalista. La acción de colorear la realidad se torna prácticamente literal en Desayuno con Lara, de Claudia de la Iglesia. La intimidad del retrato de una amiga y el tono confesional de su voz se ven arropados por la intervención física de la artista coloreando la película. Un gesto de cercanía y amistad. En esa intimidad hogareña también se mueven El camino a casa, de Ceci Romero, y El tuerto es el rey, de Jorge Domingo. En el caso de Romero, trocando lo real por lo extraordinario a través de los juegos de espejos, el texto y la animación stop motion. Y, en el caso de Domingo, lo que ocurre en una habitación se fragmenta en distintos cuadros y recortes que fijan o dispersan la mirada, funden tiempos distintos y condensan la vida vivida en un espacio. Finalmente, en OAO, Rocío Mesa hace un retrato de su amiga Annie Wallace que es una suerte de ritual de sanación por medio del color, del movimiento y de distintas puestas en escena. El surrealismo y la fantasía hacen virar un pasado difícil hacia una caleidoscópica nueva realidad que la libera y, de paso, también nos sana a nosotras.
Elena Duque
