BRUNO VARELA

PROGRAMA 2 – LA INTELIGENCIA DE UNA MÁQUINA

Cantones Cine | Viernes 5 de junio | 13:00 | Entrada libre a todas las sedes hasta completar aforo. No será posible acceder a las salas una vez empezada la proyección.

Barrenador
Bruno Varela | 2004 | México | MiniDV | 8 min

Coreografía nixtamalizada en cinco movimientos. Danza de maíz intervenido genéticamente. Fábula digital comprimida en ocho minutos. Estructura de códice electrónico.

(Bruno Varela)

Neón cortex
Bruno Varela | 2023 | México | Super 8 y 16 mm a digital | 14 min

Estructuras y temporalidades diversas colapsan, se incrustan en una memoria común y terminan por tejer una pieza engarzada en luz y vapores.

Ficción especulativa, narración vegetal, sueño de semillas.

Corteza neón, un ensamblaje vivo, una película potencial. Una entidad con voluntad que se resiste a la desintegración y se presenta insistentemente con formas nuevas.

Un momoxtle, montón de piedras de basalto, debajo un templo ancestral, enterrado y desenterrado muchas veces.

Escurrimientos. Super 8 y 16 mm reformado digitalmente.

(Bruno Varela)

Canto a un dios robot
Bruno Varela | 2026 | México | 35 mm escaneado a mano | 5 min

El hallazgo de un rollo translúcido cuenta la historia del dios robot. Su muerte y resurrección, traición, venganza y regreso del fuego para anunciar el nuevo tiempo.

Un avance en español, retazo en 35 mm del Robocop (1987). Todo el material pasado por el escaneo manual, las 4600 imágenes sueltas se vuelven a conectar en secuencia.

El audio tejido con materiales del vertedero digital. Una entrevista con la robot Sophia y otras regiones de especulación cierran el collar.

Película tótem.

(Bruno Varela)

Políptico elemental
Bruno Varela | 2022 | México | 16 mm a digital | 3 min

una bobina de 16 mm encontrada en un mercado, con cincuenta años de vencimiento,

da a luz

una cámara de cuerda es también instrumento musical

el doble perforado permite que la película corra en ambas direcciones

va y viene

hemos observado poco el tiempo, nos faltan imágenes para comprenderlo,

imágenes para transmitirlo

ValdelOmarismos

(Bruno Varela)

Materia oscura
Bruno Varela | 2016 | México | Vídeo digital de PDF manipulados | 9 min

Materia oscura es un ejercicio experimental que forma parte de un trabajo de excavación en los 54.000 folios sobre el caso Iguala —divididos en 85 volúmenes y 13 anexos— que fueron hechos públicos por la Fiscalía General de la República en 2015. El conjunto de documentos presentados en PDF es ilegible y dichos documentos han sido tachados, fotocopiados, escaneados y refotocopiados varias veces.

Hasta que la desaparición se integre en el propio documento. La desaparición de la imagen. La desaparición del texto.

Las generaciones de imágenes se disolvieron hasta el punto de perder su condición de imagen.

(Bruno Varela)

Pequeño prototipo
Bruno Varela | 2025 | México | Super 8, 8 mm, 16 mm y Video8 a digital y proyección simultánea en 16 mm | 13 min

El prototipo es una película embrión, que intenta resonar mucho después de la experiencia de exposición al filme. Sucediendo entre sueños, presenta fisuras, pegues, amarres frágiles. La reverberación de un objeto audiovisual consciente y con voluntad, enviado desde algún futuro. El tiempo es un simulacro.

(Bruno Varela)

Versión abreviada de El prototipo (2022) presentada simultáneamente con proyección en 16 mm de Sleep and Dreaming in Humans (James Beryl Maas y Anne Darcy Cook, Departamento de Psicología, Universidad de Cornell; William C. Dement, Departamento de Psicología, Universidad de Stanford; 1971)

Anáhuac contra los robots
Bruno Varela | 2024 | Performance en digital, Super 8, 16 mm y Betacam | 16 min

Un ensayo, una película expansiva y germinal, nixtamalizada, mecanizada. Una posibilidad. Tecnología especulativa, prototipos de máquinas de tiempo. Repetición. Cambio, transformación de formas y potenciales formas por suceder. Una tortilla nunca es igual a otra y siempre es la misma. Máquina de contingencia. Tecnología que sueña con el gran comal primigenio, serialidad y unicidad. Anáhuac contra los robots. Una guerra invisible tiene lugar, es una confrontación de orden mágico. Son los signos y su repetición los que producen el tiempo y sus síntomas. Materialismo místico.

(Bruno Varela)

Esta performance incorpora elementos del díptico Anáhuac contra los robots La máquina de futuro (2024) y La ranura en el tiempo (2024)—, así como Tortillería Chinantla (2004) en Super 8 y metraje encontrado en 16 mm de dos lanzamientos de la década de 1960: el Apollo 11 y una tortilladora mecánica de la marca Verastegui.

BRUNO VARELA

UNA LUNA O UNA DE SUS FORMAS

Bruno Varela (Ciudad de México, 1971) es una figura fundamental del cine experimental latinoamericano de este siglo. Destacar su relevancia con la exhibición de su obra en Europa supone, ante todo, el reto de destacar su papel como docente. Con Varela, cualquier sensación de familiaridad se revela inmediatamente como engañosa. Quizá esto se deba a que, una vez que uno se adentra en sus constelaciones de pensamientos, descubre que éstas se expanden constantemente. Así, las conexiones que trazaba hace dos décadas entre la tortilla de maíz, la colonización de la Luna, el colonialismo verde y la historia del Anáhuac se vuelven a la vez más extrañas y más urgentes a medida que comprendemos, en su obra reciente, que esas misivas cinematográficas pretendían ser sinceras advertencias sobre el apocalipsis. Además, su influencia ha sido imborrable en las visiones más institucionalizadas del cine mexicano, mientras que su propia visión se ha resistido obstinadamente a las instituciones, abrazando la pedagogía de los pequeños colectivos, talleres o grupos musicales del estado de Oaxaca, en el sur de México. Y no debemos subestimar la auténtica transformación que se produce en los conceptos clásicos del cine experimental cuando Varela los traslada al sur, donde el «cine estructural» se convierte en el «cine estruct-rural», y donde la vanguardia (así como cualquier atisbo de elitismo o fetichismo de un medio) queda sometida a la defensa constructivamente iconoclasta que Varela hace de la retroguardia. Se trata de un cine que lucha por aquello que las visiones estandarizadoras han calificado cínicamente (y, de hecho, de forma genocida) como «pasado».

Comenzamos, pues, este ciclo abordando lo que Varela entiende por el primero de esos conceptos, con el programa «Lector del cine estruct-rural». En una reciente declaración publicada en Los Experimentos, Varela vincula su obra con la definición original de P. Adams Sitney del cine estructural, según la cual éste implica la intuición de una forma predeterminada. Para Varela, esa forma es, con frecuencia y por excelencia, un círculo: una tortilla de maíz, la Luna, la Atlántida de Platón, México-Tenochtitlán («el ombligo de la Luna») y —especialmente en este programa— el sombrero que da título a la obra Ombligo de sombrero (2025), tejido por su protagonista y colaborador, el sombrerero Apuleyo Hernández Ocampo, de Santa Catalina Chinango, Oaxaca. Es una obra realizada con «muy poca película, pero trenzada como un sombrero de palma que acumula densidad y volumen». En las películas de Varela, esa densidad y ese volumen, acumulados en torno al esqueleto de una forma que se repite, se derivan de las cualidades epifánicas (como a él le gusta decir, la aleatoriedad o el «clinamen», utilizando el término de Lucrecio) de dejar que una cámara, un micrófono, un trozo de emulsión (como en su uso de los fitogramas) simplemente sean, de dejar que el mundo se presente. Así, en la reciente revelación videográfica Trans-apariencia-estéreo-voodoo (2025), la densidad y el volumen —en otras palabras, el significado— recaen en los animales no humanos que se apoderan de los dispositivos de grabación que los humanos han dejado atrás.

Un término utilizado para referirse a tales revelaciones por otra figura que ha influido en Varela, Jean Epstein, da también título a la segunda sesión de este programa: «la inteligencia de una máquina». Aquí, la auténtica intuición de Varela consiste en seguir con el círculo: vincular la inteligencia mecánica más básica de la máquina cinematográfica (una especie de bicicleta, como señala Raúl Ruiz) con la máquina de hacer tortillas de maíz (tortilladora) que ha fascinado a este cineasta a lo largo de toda su carrera. Al fin y al cabo, Varela extrae de la fabricación de tortillas el mismo principio temporal que el de los sombreros: cada uno se parece al anterior y al que vendrá. Se trata de un principio temporal que se manifiesta con claridad, tal y como afirmó Epstein en su libro de 1946 La inteligencia de una máquina, en los bucles reversibles: la simplicidad con la que se puede invertir el rollo de película vuelca las ideas simplistas sobre la prioridad temporal. Y Varela deja claro que el círculo reversible constituye una protesta contra las ideas impuestas sobre el tiempo. Como dice en una nota sobre otra película tortillesca, La ranura en el tiempo (2024), «la relación temporal que impone el capital sólo permite la ubicación de un suceso en un solo punto». En este espíritu, estas proyecciones abrazarán sin vergüenza la repetición, y entre nuestros Virgilios de la recurrencia se encontrarán los diablos aceitados del Carnaval de San Martín Tilcajete, Oaxaca (protagonistas tanto de Heraldos neón [2020] como de El prototipo [2022], que aquí se muestran en versiones modificadas).

La circularidad, la repetición y la reversibilidad no impiden en absoluto la acumulación de significado a través de la narrativa. Al fin y al cabo, Varela es un cineasta experimental dedicado tanto a las narrativas de viajes (como se aprecia aquí en Estela [2012]) como a las de ciencia ficción especulativa (como en Neón cortex [2023]). A través de presentaciones en bucle en dos monitores electrónicos (ver en Instalaciones), visibles y audibles en la Fundación Luis Seoane, contaremos nuestra propia historia, en constante evolución, sobre Varela y su relación con el video comunitario y el videoarte. Se trata de una historia (sin un orden concreto) sobre las colaboraciones de Varela con el Centro de Video Indígena y Ojo de Agua Comunicación (1994-2001), sus iniciativas conjuntas arcano14 (2000-6) y Anticuerpo (2007-), el cineclub El Pochote del pintor oaxaqueño Francisco Toledo (1998-2011), el taller Mirada Biónica (2001-6), el levantamiento popular de 2006 en Oaxaca y su violenta represión, así como la visita del EZLN a Oaxaca en 2001. Como dijo el Subcomandante Marcos en un discurso pronunciado durante esa visita (del que se incluye un fragmento en el audio de Neón cortex), puede que sea la historia de unas comunidades que han sobrevivido a quienes pronosticaron su extinción.

Por último, hay que reconocer que llevar la obra de Varela a la (S8) Mostra de Cinema Periférico en A Coruña, Galicia, supone acercarla a una comunidad que comprende y aprecia una de sus influencias: el cineasta granadino José Val del Omar (en quien se inspiró Varela para su serie de 2022 ValdelOmarismos, parte de la cual se proyectará en el Programa 2). Entre muchas otras cosas, cabe destacar que la invención de Val del Omar del «objetivo de ángulo variable», más conocido como zoom, es en sí misma una fijación de un único punto en el espacio que, al ser variable, puede liberarnos de las ideas impuestas sobre el tiempo. Val del Omar nos enseñó el zoom. Varela no deja de enseñarnos que el zoom es el ombligo de la película.

Byron Davies

El programa de Bruno Varela cuenta con el apoyo de la Acción Marie Skłodowska-Curie (MSCA) «Materialism and Geographic Specificity in the Philosophy of Film» (número de identificación del convenio de subvención: 101102377), en la Universidad de Murcia, financiada por la Unión Europea.